a una encina verde
joan manuel serrat
y de haber nacido en la tierra baja
pudo ser timon y volverse al mar
pudo ser rueda y ver mundo
mas cerca de las estrellas
de andar huyendole al hacha
nudos amargos duelen en tus maderas
que tus contornos te quieran
que es bueno que cuando el haya enrojece
y los caminos mudan de color
entre esqueletos de robles