el aragones errante
bunbury
que les observa desde la espesura de la selva
una cinta de seda alrededor
de una bomba de relojeria a punto de estallar
una maniobra de nunca atracar
un perfume de aromas orientales
un accidente previsto en los planes
una lagrima como una perla
suplicando por algun tipo de relacion digna de llamarse humana
que lleve la pena y la quebrada en el bolsillo del corazon
una de esas malas companias
que no vienen a ver si pueden
sino porque pueden vienen
que solamente bebe justicia poetica
una contienda contenida y loca
un beso en la boca de la botella de flor de cana -gran reserva-
sobre una mesa repleta de vasos vacios y limones exprimidos
una sed de ilusiones infinita
donde nacen y mueren las acciones que brillan
en el tiempo que contempla un mundo hecho a medida