ese con el que suena su hija
ese ladron que os desvalija
ya se que no soy un buen yerno
soy casi un beso del infierno
yo soy ese por quien ahora
os preguntais porque senora
se marchito vuestra fragancia
si cuando se abre una flor
al olor de la flor se le olvida la flor
de nada sirvieron las monjas
ni los caprichos y lisonjas
no la educo ya me hago cargo
a un sonador de pelo largo que le va usted ha hacer
y en su reloj sono la hora
de olvidar vuestro hogar senora
en brazos de un desconocido
que solo le ha dado un soplo de cupidos
fuerza de arrugas y de anos perdidos
si cuando se abre una flor
al olor de la flor se le olvida la flor
pongase usted un vestido viejo
recuerde antes de maldecirme
que tuvo usted la carne firme